miércoles, 30 de enero de 2013

Intenso, vibrante y un lujo para el espectador. El Clásico no defraudó a nadie y dejó un empate a uno con el que queda todo abierto para la vuelta. Los goles llegaron en la segunda mitad. Fàbregas adelantó al Barcelona a los cinco minutos de la reanudación, pero los jugadores del Real Madrid, pese al duro golpe que recibieron, demostraron la importancia del escudo que defienden y Varane completó el partidazo que firmó con un gran gol de cabeza en el 81’. El pase a la final se decidirá en el Camp Nou.