Tienes una dilatada experiencia en el fútbol español y vienes a aportarla al equipo. En el Real Madrid me costó mucho llegar al primer equipo. Fue un camino duro y tuve que trabajar y esforzarme mucho. Estando ya en el primer equipo tuve mucha confianza tanto de los técnicos como del presidente. La salida vino motivada porque tenía una dura competencia con Iker y creía que tenía más posibilidades en otros equipos. En el Villarreal estuve cinco años magníficos, excepto el último que no fue nada bueno, pero conseguí jugar Champions, disputar muchos partidos en Europa y ser internacional. Los últimos seis meses han sido quizá los peores. Vengo aquí con un hambre tremenda de ayudar al equipo, a mi club, a conseguir los objetivos marcados.