El único precedente entre el Real Madrid y el Barcelona a doble partido con 1-1 en la ida, ya sea en Copa, Supercopa o Copa de Europa, fue favorable para el conjunto blanco. Ocurrió en las semifinales de la Copa del Rey de la temporada 92/93 y tras disputar también la ida en casa, los madridistas se impusieron 1-2 en el Camp Nou y acabaron levantando el título diez días después en el estadio Luis Casanova.