Deshacer el desaguisado En la segunda parte, el italiano volvió al esquema más habitual de su equipo. Al cuarto de hora del reinicio, Illarra había sustituido al amonestado Sergio Ramos y Benzema al gris Bale. A partir de ahí, el mensaje era otro y el Madrid achuchó al Barça, mereciendo el empate. Marcó Alexis en una contra y a pesar del gol de Jesé en los últimos minutos, el Clásico era azulgrana. Ancelotti había tirado la primera parte del partido.