Como otros compañeros, usted también bajó a su hija al césped en la celebración de la Décima en el Bernabéu. ¿Ha sido su mejor motor? R. Mi hija me enseñó que todo se puede, a saber que lo más difícil a veces se puede convertir en algo fácil, en que el esfuerzo de uno puede tener recompensa, me enseñó a saber sufrir y a saber aguantar el dolor, a ser más fuerte. Todo esto que me transmitió me ayudó a hacer un año espectacular. Se lo debo a ella y a mi mujer, que son las que siempre están a mi lado y siempre apuestan por mí. Aunque su vida corría peligro, ella luchó para sobrevivir, para no tener secuelas, para ser fuerte. Ella fue la que me dio todo esto y gracias a ella hice un año como el que hice, todo se lo debía a ella, a su esfuerzo, se lo dije a mi mujer. Ella nos dio todo su amor para que pudiéramos ser felices y estar tranquilos sabiendo que ella estaba en casa.