domingo, 25 de mayo de 2014

Di María fue el futbolista más desequilibrante del Real Madrid en la final. El argentino recibió el trofeo al mejor jugador del encuentro de manos de Álex Fergusson. “Es una alegría muy grande haber conseguido la Décima y mi primera Champions. Es algo que sueñas desde pequeño y estoy muy feliz. También por el grupo y por el sacrificio de todo un año. Hoy merecíamos ser campeones”. “Fue un partido que sabíamos que iba a ser complicado. Ellos se iban a meter atrás, nosotros tuvimos la ocasión de Sergio, gracias a Dios entró. Todo salió bien, ahora ya no hay cansancio. A seguir festejando y a que la gente disfrute”.