sábado, 31 de mayo de 2014

¿Y cómo se logra llevar una vida normal en lo futbolístico cuando se vive una situación así?.No fue fácil, pero había que luchar para seguir adelante. Pasamos allí más de dos meses, siempre estábamos con los mismos padres, el dolor te une ahí adentro, te hace más fuerte, y tuvimos muy buena relación con todos los papás que tenían bebés ahí dentro. Mi mujer sigue hablando con ellos también en un grupo de whatsapp. Hablan, se mandan fotos de todos los bebés, hicimos una gran amistad. Cuando Mía cumplió su primer año invitamos a todos los padres y sus amiguitos, que eran los que estaban con ella ahí adentro, en las incubadoras. Afortunadamente todos salieron de eso, algunos con algún tipo de secuela, otros muy bien, y queríamos compartir el primer año de Mía con ellos.