Sergio Ramos, que marcó el primer gol y se llevó el Balón de Oro del Mundial de Clubes, analizó el triunfo de los blancos al final del partido: "Es un día muy especial para todo el madridismo y esto es fruto del sacrificio. En el aspecto personal estoy muy contento, ha sido un año inmejorable y además he contribuido con goles. Como segundo capitán quiero felicitar a mis compañeros por la grandísima temporada que hemos hecho". "Está claro que cuando puedes ayudar en la semifinal y en la final uno se siente un privilegiado. Al final, el éxito es el trabajo colectivo. Este equipo tenía claro el objetivo desde el primer partido. No me lo quería perder. Había una roturilla pero espero que no vaya a más".