sábado, 31 de mayo de 2014

En cuanto acabó el partido, no paró hasta que encontró a su padre Miguel en la grada de Da Luz. ¿Qué se dijeron?.Fue una alegría inmensa. Mi papá llegó a ser jugador del primer equipo de River Plate. Y en un partido con sus amigos, acá en Rosario, se rompió la rodilla jugando. Antes las operaciones no eran como ahora, no había tantos controles. No salió bien y no pudo jugar más al fútbol… Y para él, saber que su hijo ganó la Champions e hizo historia con el Real Madrid fue una satisfacción extra y una alegría muy grande, es lo que debe sentir. Verlo ahí llorar y con la bandera argentina, que la colocaron en la grada y que ponía ‘Di María estamos con vos’, pues se merecía un abrazo mío. Lo busqué para poder dárselo y compartir ese momento con él.