sábado, 31 de mayo de 2014

Su madre también fue muy importante en su carrera. En un ‘spot’ emitido recientemente en Argentina, protagonizado por las madres de los internacionales, su mamá Diana cuenta cómo le llevaba en bicicleta a los entrenamientos... R. Sí, fue lindo. Cuando Rosario me fichó, yo tenía unos 7 años. Mi mamá me tenía que acompañar y la única manera de llegar a la práctica era comernos 45, 50 minutos, a veces una hora, con lluvia y todo, en bicicleta. A mí me llevaba en el asiento de atrás, a mi hermana, que tenía 3 años, en el manillar. Entrenábamos en la Ciudad Deportiva. De vez en cuando mi viejo podía y me acercaba en el rastrojero —camioneta—, pero solo cuando no tenía que repartir carbón.